Todo comenzó una noche en la que brindando con unos camaradas, el coco (yo) recordó las bienaventuranzas y decidió que debían brindar también por ellas, por las teiboleras de buena voluntad (paz para las teiboleras de buena voluntad). Desde entonces siempre brindamos por ellas, por la felicidad que nos dan.
Hoy empiezo con esta madre. A ver que pasa.
Aila
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4 comentarios:
Salud borracho
Salud, borracho!!!
Ayax, gracias por avisarme que El Coco ya tenía su blog.
Coco, por aquí andaremos leyéndote.
A ver si te cuentas la del profe emérito, ya que el Ayax nomás se caga de la risa cuando le pregunto que qué pedo.
Cuídese, chamaco.
Gracias por la visita. La historia del profe emérito me imagino que es como el chiste de la "vaca morada" es más divertido mientras se mantiene sin contarse que cuando lo cuentas jaja. Pero prometo escribirla próximamente
Realmente la historia que quiero contar primero es la del "que se la chupe, que se la chupe". Jaja estuvo... divertida. Lo fue por lo inesperado y por la necesidad de ir a teibols lacras y porque fue como una especie de "bienvenido a casa" porque andaba extrañando ese tipo de desmadre y apenas entré (no pasaron ni diez minutos) cuando ya estaban gritando mamadas jaja.
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