Aquí vengo a dar lata otra vez. Se preguntarán qué se cree este cabrón que se pierde dos años y luego de repente vuelve a publicar seguido. LO que pasa es que uno de mis mejores camaradas anda bien enamorado... chingado. No entiende. Otro camarada (el Beto) y yo le echamos carrilla al morro para que ya se deje de pendejadas pero nada el vato terco en que aquella es la morra de su vida, y ahora nos deja morir bien machín... Ya le hemos dicho que eso no es de camaradas pero no entra en razón.
La única morra que hemos conocido del ambiente teibol en los días recientes es una que se llama Dominique (ni puta idea si se escribe así o no). Es buen pedo.
Y todo lo que hay que contar por lo pronto.
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