martes, 29 de julio de 2008

¿Por qué no habías venido?

¿Por qué no habías venido? Así me recibieron Bárbara y Wendy. Lo curioso es que a las últimas que vi en la noche fue a ellas dos (también a Britany llegó preguntando por Mafer pero ya se había ido a otra parte). Pero vamos por partes. Siempre he tenido las ganas de cerrar un teibol y disfrutarlo nada más con mis camaradas. La imaginación nos ha llevado al punto, a mi y a otros dos camaradas, que estaría a toda madre cerrar alguno unos dos o tres días seguidos, así no habría pedo si te rolas o no o con que hay que salirse al amanecer... aunque ahora que lo pienso tendría que ser en uno de los que abren desde como las 2pm para que pudiera haber cambio de morras jaja.

El pedo es que el sábado se fue la luz en el teibol. Y sólo me quedé con un camarada y con todas las morras ahí para nosotros dos. Extrañé a otro camarada para que se armara bien el desmadre jaja. Hubo un momento en que todas estuvieron en la pista haciendo intentando imitar los pasos de otras o la manera en que se suben al tubo, etc. El mesero cuando me llevó una cheve nueva me dijo "que privilegio cabrón, el teibol para ustedes solos". Jaja. Chingón. (cuando Mafer regresó conmigo me acordé del tango: "y a todo a media luz, que es un brujo el amor (en realidad el alcohol), a media luz los besos, a media luz los dos". Fue curioso que me acordara del tango porque así precisamente terminaron las cosas ese día... cada vez es más aburrido).

Otra cosa que me parece cabrona es que antes yo pensaba cuando un cliente llegaba y lo saludaban los meseros, pero sobre todo cuando lo saludaban las viejas con familiaridad como si fueran amigos de toda la vida o algo parecido, siempre pensaba que ese vato si era cabrón, me parecía muy chingón. Ahora ese cabrón soy yo!! Todos llegan y me saludan coco qué pedo por qué nos tienes tan abandonados, ya no nos guacareas (no es cierto), ¿qué pasa, te hicimos algo? Jaja. Ya me extrañan. No lo puedo creer. Todavía me sorprendo por eso.

Al final (después de despedirme de Wendy y Bárbara) me topé con el dueño. Más bien el dueño se topó conmigo. Me habló para decirme que no mamara, que disfrute la vida... que en la variedad esta el gozo, la felicidad. Todo porque últimamente nada más pido una morra (y a veces, aunque es buena persona, hace pendejadas como el sábado precisamente). Justamente pensé en eso durante toda la noche. ¿Cómo puedo decir que ando buscando teiboleras de buena voluntad si dejo de buscarlas porque me topé con una? No, no puedo ser egoísta (jaja, ¿¿¡¡egoísta de qué o por qué!!??) y debo continuar mi camino en la búsqueda de las prostis prometidas...

(¿prometidas por quién?)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Es una lástima que estoy un poco retirado del medio...pero es uan envidia cuando te conocen en el lugar y no tienes que cambiar de teibol con tal de coultar tu identidad pora lguna graciosada que hace.

no daré ejemplos, pero un conocido fingió tener Leucemia con tal de obtener algo.


Saludos

Sergio HF dijo...

Jajaja... leucemia!!!


Coco:
ME parece injusto que después de haber puesto todas mis esperanzas en ti (esperando que tú sí recorrieras los teibols en busca de las teiboleras de buena voluntad) como para que tú te estanques con un par. Tu compadre tiene razón: la vida se encuentra en la variedad (y no lo apoyo por conveniencia: es por tu bien).

Por otro lado, vaya... te aventaste el teibol de mis sueños: solito entre un chingo de viejas. Ni hablar, había que haber estado ahí.


[D.]


P.D. Yo haría lo mismo si Cara de Chango se dejara.